Fuerte
La pelea entre Daru y el chico gorila estaba entrando en su mejor momento al ser revelado que Daru posee en su interior a la criatura más fuerte de todas.
—No me importa ese truco que hiciste, te voy a matar igual —reprocha el chico.
—Eso lo veremos —dice Daru sonriendo—. Por cierto, no me has dicho tu nombre.
—Me llamo Arzan y seré el que gane esta pelea —dice con mucha confianza.
—Un gusto conocerte, aquí voy —dice Daru.
Seguido de esto Daru se abalanza contra Arzan para golpearlo. En ese momento él le responde lanzando un pu?etazo más rápido, Daru intenta esquivarlo con su poder, pero el golpe le da de lleno en la barriga haciendo que retroceda tosiendo.
—Rayos —hablando con dificultad—. No pude... esquivar… eso, aun no controlo este nuevo poder de mi espíritu, me golpeo antes de que pudiera transportarme, debo usar mis sentidos para saber el momento perfecto.
El matón sonriendo por el golpe que le atinó, vuelve a abalanzarse hacia él para atinarle otro golpe. Esta vez cuando está a punto de golpearlo, éste se transporta y aparece atrás de él. Muy sorprendido se gira y puede notar que el pu?etazo le dejo un raspón en el rostro.
―Jajajaja —ríe Arzan—. Ni siquiera con tu poder puedes esquivar mis pu?os.
El chico gorila comienza a tirar golpes consecutivos y rápidos en todas direcciones. Mientras el otro se transporta para esquivarlo, pero muchos de ellos llegan a darle.
—Concéntrate —piensa Daru—, usa tus sentidos para adivinar la trayectoria de sus golpes y transportarte antes de que lleguen.
Su enemigo sigue dirigiendo una tormenta de golpes mientras Daru aumenta su evasión logrando esquivar varios golpes.
—Se está adaptando a mi poder poco a poco —Exclamaba el Dragón en su interior sorprendido por lo que veía.
—Ese poder... —donde se encontraba el chico que los había interrumpido antes se escucho un susurro femenino, este arrugo sus cejas.
—?Lo reconoces? —pregunto mirando al aire.
—Es posible, no estoy del todo segura pero no parece un espíritu ordinario —respondio la misma voz, el chico siguió observando la pelea con mucha atención.
Algo cerca de alli avanzaba un chico que jugaba en su celular, no estaba prestando atención a su alrededor hasta que chocó con la espalda de alguien más, chistó, pero enseguida sintió una prescencia que le resulto conocida, este chico tenia el cabello marrón y ojos que brillaban como dos llamas anaranjadas, sonrió.
—Parece que está ocurriendo algo interesante por aquí.
—No puede ser —dice Arzan sorprendido—, se está haciendo más rápido.
A medida que avanza la pelea el chico logra esquivar al completo todos sus golpes, mientras su contrincante cansado de atacar frena por un momento sudando y con la respiración cortada.
—Es hora del contrataque —dice Daru sonriendo.
Se transporta hacia su enemigo y lanza un pu?etazo que le da en la cara, éste intenta responderle con otro pu?etazo, pero Daru se transporta detrás de él y lo golpea con una patada en la barriga haciéndolo escupir y toser. Arzan recupera la postura y le lanza dos golpes a la cara que el chico logra esquivar sin necesidad de transportarse; como contraataque le lanza un gancho desde abajo que hace que salga volando.
—?Eso es todo? —le dice a Arzan que se levanta poco a poco con algo de sangre em su boca.
—Maldito —dice Arzan mientras recupera el aliento en el suelo—, no puede ser que vaya a perder aquí delante de toda la escuela y con un débil como tú.
Se pone de pie con dificultad.
—Es hora de terminar con esto —comenta Daru.
Rápidamente sale corriendo en dirección al gorila para lanzarle un pu?etazo. En respuesta a esto él se cubre con sus brazos para defenderse. Justo en el momento en que Daru va a golpearlo desaparece, sorprendido baja su defensa y mira a todos lados para ver donde aparecerá. éste aparece en el aire encima de él y le lanza un fuerte golpe a la cabeza con su pu?o haciendo que el cuerpo de su oponente choque contra el suelo agrietándolo y quedando inconsciente.
—Te pillé —dice Daru con una sonrisa justo en el momento del golpe.
Todo el público queda sorprendido al ver a Arzan inconsciente en el piso. El otro sofocado por la pelea recoge su mochila del piso, la sacude y camina con una mirada seria en su rostro. Mientras se aleja puede escuchar a sus compa?eros murmurando sobre lo que acaba de pasar. Alejado ya de la multitud revisa que nadie lo vea hecha un largo suspiro y cae al suelo sonriendo mientras suelta lágrimas de alegría, su pecho bajaba y subía por la emoción y su respiración era agitada.
—Eso fue increíble —exclama Daru—, nunca me había esforzado tanto, esta adrenalina se siente genial, es mi primer combate dando todo de mí y además mi primera victoria, estoy tan emocionado, demonios no puedo dejar de llorar.
—Ja eres un tonto emocional, esto no fue nada —Bufó el dragon del vacío en su interior, su voz retumbaba en toda su cabeza, Daru instintivamente se llevó las manos para que no le doliera—. Te queda mucho por aprender mocoso, este tipo era un debilucho comparado a las bestias que rondan por ahí afuera y más de uno querrá tu cabeza cuando se enteren de que estoy dentro de ti.
—No seas aguafiestas —se quejó Daru suspirando con mala cara—, ya nos preocuparemos luego por todo eso, ahora mismo déjame disfrutar este nuevo renacer y victoria —sonrio finalmente, el dragón solo suspiró rindiéndose.
En la multitud había un chico que observaba la pelea sonriendo.
—Así que ese es el Dragón del que me habías hablado —dice el chico—. Jeeeee… esto será interesante, no parece tan fuerte ahora.
—Siiiii, deberíamos aprobechar que esta vulnerable -se escuchó un zumbido a su alrededor.
(...)
Mientras tanto en el inframundo Hades está sentando en un trono negro lleno de calaveras, ahora viste un pantalón azul oscuro, unos zapatos negros con las suelas azules igual, un pulover gris y ensima una chaqueta larga negra. Ares llega con su armadura de siempre y se arrodilla ante él.
—Ya han pasado 2 meses —dice Hades enojado—, Zeus no ha dado la cara, donde está metido ese maldito imbécil traidor.
El inframundo tiembla con cada palabra de Hades.
—Mi se?or —comenta Ares—. ?Acaso piensa atacar a los humanos ahora?
—No —le responde Hades más calmado—, necesito recuperar más poder, los humanos son una buena fuente de entretenimiento para calmar mi aburrimiento, esperaremos un poco más antes de actuar, se paciente.
—Sus deseos son ordenes —dice Ares—, por cierto, ?A qué mandó a los demonios entonces si no quiere que ataquen a los humanos?
—Tenía hambre y me dijeron que los humanos hacían buena comida —responde Hades sonriendo.
Ambos se quedan mirando en silencio por un rato hasta que Ares se levanta, suspira y se retira caminando.
Al otro día...
Las cosas están un poco calmadas, Daru camina tranquilamente por la calle sin que nadie lo ataque.
—Pensé que me atacarían, pero parece que no —dice Daru—. Bien, es hora de aprovechar que no estoy enfermo. Esto es algo que siempre he querido hacer —sonrió haciendo girar su brazo con emoción.
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Al decir esto Daru sale corriendo alegremente por toda la ciudad brincando y transportándose como un ni?o feliz con una gran sonrisa en su rostro, de casa en casa, encima de lo autos y las farolas, las personas lo miraban pero no parecían sorprendidos con esto, así continuó hasta llegar a la escuela, allí se incorpora cansado a la fila de su grupo que esperan a que el director hable, un hombre calvo con un poco de pelo marrón a los lados, una camisa azul de mangas largas y un pantalón gris con unos zapatos negros y un bigote que se nota en su cara se para frente a todos los estudiantes preparándose para hablar.
—Buenos días a todos —saluda el director—. Hemos hecho un intercambio de escuelas, es algo simple, no se preocupen. Queremos que los estudiantes se sientan bien en otros entornos, es por eso que hemos enviado a dos estudiantes del último a?o a la escuela que está al otro lado de la ciudad, al mismo tiempo ellos enviaron a dos estudiantes para esta escuela, ya las presentarán en el aula del grupo B, espero que sean amables y las traten bien.
—?Las? —piensa Daru alzando una ceja sorprendido—. ?Son dos chicas? Además, el grupo B es donde estoy yo.
Después de la noticia todos se dirigen a sus aulas, en el grupo B donde se encuentra Daru también está Arzan, se notan los moretones por los golpes, el cual no le dirige la palabra al entrar y hace lo posible para ni siquiera mirarle la cara. Daru suspira y lo ignora también. Todos toman asiento y el profesor entra al aula, tiene el pelo negro largo y suelto tapando sus ojos por completo, lleva una playera verde y un pantalón de mezclilla.
—Bueno ya escucharon al director —dice el profesor—, sin más que decir les presento a sus nuevas compa?eras: Sara Minami y Jenny Herelis.
Las dos chicas entran al aula, una de ellas, Sara, tiene una estatura mediana. Su pelo es largo, negro y está sujeto como una coleta alta, lleva un cerquillo largo que cae al costado de su frente. Sus ojos son verdes y lleva puesto lentes rosados. La otra es un poco más alta y atlética, tiene el pelo negro y largo al igual que Sara, pero suelto dejando su frente descubierta; sus ojos son marrones. Ambas tiene sayas amarillas y camisas blancas ya que es el uniforme de la escuela y hacen una reverencia para saludar.
—Mucho gusto esperamos que nos traten bien —dicen las dos al mismo tiempo.
—Bueno —dice el profesor—, necesitamos a dos estudiantes que les ense?en la escuela a las se?oritas.
—Que lo hagan Daru y Arzan —exclama un chico al fondo del aula—, después de lo de ayer son los más populares.
—Si ellos están de acuerdo con eso —comenta el profesor.
—Por mi está bien —responde Daru.
—Me da igual —reprocha Arzan.
—Bien —exclama el profesor—, entonces Daru, le muestras la escuela a Sara y que Arzan se la muestre a Jenny. Háganlo después que terminen las primeras clases.
Las chicas toman asiento y las clases comienzan. Durante las clases Daru no dejaba de mirar a Sara. Aveces sus miradas se cruzaban por accidente y este la cambiaba apenado con las mejillas rojas, la chica sonrió dulcemente al notarlo.
—Es bastante bonita —piensa Daru un poco embobado.
—Oye —se escucha una voz en su cabeza, es la del dragón dentro del chico que lo toma por sorpresa, oone mala cara al ser interrumpido—. ?Qué haces perdiendo el tiempo? Deberías estar entrenando.
—Tengo que ir a la escuela —le responde Daru con el pensamiento—, más tarde, iremos a un terreno de béisbol que hay aquí, casi nunca juegan así que está vacío. Será un lugar perfecto para entrenar.
El Dragón guardó silencio por el resto de las clases. Finalmente llegó la hora de mostrarle la escuela a las chicas nuevas, Arzan se fue con Jenny y Daru con Sara. Tanto Daru como Sara estaban muy nerviosos, casi ni hablaban, solo lo necesario.
—Es una linda escuela —dice Sara.
—Si, no está nada mal —comenta Daru—. ?Qué hay de la tuya?
—Es más peque?a —responde Sara—, pero es agradable.
Daru se gira por un momento y observa los alrededores.
—?Pasa algo? —dice Sara preocupada.
—No, no —responde Daru—, es solo que sentí como si alguien nos observara, pero seguro son solo ideas mías.
Si tú lo dices —dice más calmada—. Oh, mira, ahí está Jenny.
Daru mira hacia arriba y se sorprende abriendo su boca al verla bajando del cielo. Sus brazos ahora eran alas de plumas marrones. Sus pies, ahora sin zapatos, se habían convertido en fuertes zarpas afiladas. Descendía lentamente, al llegar al suelo su cuerpo volvió a la normalidad.
—Rayos, necesito nuevos zapatos —protesta Jenny.
Sara corre a donde está Jenny y le da un fuerte abrazo.
—Por fin te veo —se separa de Jenny—. ?Qué tal estuvo el tour?
—Ni me digas nada —reprocha Jenny blanqueando los ojos—, el tipo que me pusieron era un imbécil, quiso pasarse de listo, así que le di una lección.
—?Jenny es el primer día y ya estás buscando problemas? —la rega?a Sara colocando sus manos en su cintura.
—Bueno, yo solo le di una paliza nada más, estará bien —contesta Jenny encogiéndose de hombros—. Hablando de eso, parece que a ti te fue mejor con el chico guapo ese de allí. ?No piensas presentármelo? —soltó un peque?a risilla por lo bajo.
—No tienes remedio —comenta Sara—. Daru, acércate para presentarte a mi amiga.
Daru aún sorprendido por lo que vio se acerca a ellas.
—Jenny este es Daru, Daru esta es mi amiga Jenny —los presenta Sara.
—Así que tienes un espíritu —dice Daru.
—Sip —responde Jenny—, ambas tenemos un espíritu. ?Aún no se lo ense?as Sara?
—Me da vergüenza —dice apenada—, pero está bien, no creo que haya problema si lo ve.
Las orejas de Sara se vuelven como las de un gato, las u?as de sus manos crecen considerablemente y de su espalda baja sale una cola de pelaje blanco.
—?Oh, eres una gata! —dice emocionado con brillo en sus ojos—. Que linda.
Daru no puede resistir la tentación y comienza a tocar las orejas de Sara.
—O-oye —dice Sara apenada, suelta un chillido de la impresión y sus mejillas se enrrojecen—, no las toques sin permiso, me da vergüenza.
—Perdón, perdón —dice mientras la suelta con una sonrisa nerviosa y las manos alzadas en oose de rendición—, es que me gustan mucho los gatos.
Sara se sonroja completamente y baja la cabeza muy apenada por su comentario.
—Bueno —los interrumpe Jenny que estaba aguantando la risa a su lado—, ya es hora de irnos, espero que volvamos a vernos ma?ana Daru.
—Igualmente Sara, Jenny —dice con una sonrisa.
Los tres se despiden y van de regreso a sus casas...
(...)
En la tarde justo como prometió Daru fue hasta el terreno de beisbol que habia en la ciudad de Shinwa, allí se encontraba sin camisa haciendo flexiones en el suelo, le estaban costando bastante, sudaba mucho, termino de hacer la última y se sentó para recuperar el aliento, ahora con el torso al descubierto se podía ver que no tenía casi ningún musculo sobresaliente.
—Con ese cuerpo nunca podrás usar mi poder completamente —le dijo el dragón haciendo que el chico suspirara.
—No es mi culpa desde ni?o tuve esta enfermedad que por el minimo esfuerzo que hacía terminaba desmayandome, nunca pude ejercitarme aunque quisiera —dijo recordando con tristeza—. Pero ahora puedo empezar.
—Los humanos necesitan cuerpos resistentes para poder controlar el poder de los espíritus -explicó el dragón—. Ahora mismo morirías antes de poder usar siquiera un poco del mío.
—Si ya me lo dejaste claro antes, por eso mis teletransportaciones duran tan poco y tienen poco rango de alcance —abrió y cerró su mano—, ahora mismo son como un simple parpadeo, necesitaré mejorar mi condición física para poder usarlo mejor.
—Y debes hacerlo rápido, algo me dice que mis enemigos ya me notaron, siento su prescencia, no tardarán en atacar y más al verme en un cuerpo débil —le dijo finalmente, Daru se resignó y suspiró.
—No hay tiempo que perder entonces —se levantó y regresó a sus ejercicios.
(...)
Pasaron varios días y la relación de Daru con Jenny y Sara se hacía cada vez mejor, nadie había comentado sobre el espíritu de Daru y él tampoco quería decírselo a ellas. En las tardes y noches, Daru iba a entrenar al terreno de béisbol haciendo ejercicios más complicados que los que hace un humano normal. Así fueron los días de Daru durante dos semanas, algo que le preocupaba durante este tiempo es que siempre sentía que alguien lo estaba observando, pero esto solo pasaba cuando estaba con Sara o Jenny. Ahora después de este tiempo Daru almuerza tranquilamente en el patio de su escuela un pan con perro mientras espera a sus amigas. Un chico se acerca a él con un vaso de agua. El chico era alto, tenía buena musculatura, su pelo era negro, largo y amarrado con una coleta dejando un poco que sobresalía en su frente erizado, sus ojos eran verdes.
—Hola —saluda el chico sonriendo—, tú debes ser Daru.
—Sí, soy yo —responde Daru dejando de almorzar—. ?Quién pregunta?
—Me llamo Seike —hace una peque?a reverencia—, soy del grupo A.
—Oh, pues un gusto conocerte —exclama Daru sonriendo.
—Vi que estabas almorzando, pero no tienes nada de beber, debes estar sediento —dice Seike mientras le ofrece el vaso de agua con una amable sonrisa.
—Vaya que amable —dice Daru mientras agarra el vaso—, gracias supongo.
—No hay de que, disfrútala —comenta con una sonrisa.
En ese momento Sara y Jenny estaban llegando a reunirse con él. Sara lo ve y va emocionada a donde está Daru, pero al llegar se fija en el vaso y un olor extra?o sale de este. Sus sentidos de gato se activan sintiendo la fragancia sospechosa. Rápidamente su semblante cambia a uno de preocupación y se abalanza encima de Daru cayendo los dos al piso juntos con el agua.
—Ay, eso dolió —dice Sara en el piso sujetando su cabeza.
—?Estás bien? —le pregunta Daru poniéndose de pie—. ?Qué fue eso?
—Perdón creo que soy muy torpe —dice Sara mientras le gui?a el ojo con la lengua afuera.
—Diablos te podías haber lastimado —dice Daru mientras la ayuda a levantarse.
—?Oigan! —llega Jenny corriendo—. ?Están bien?
Ambos asienten con la cabeza.
—Vaya, derramé el vaso que Seike me dio —comenta Daru mirando el agua en el piso.
—?Quién? —pregunta Jenny arrugando sus cejas.
—El chico que está... ?Eh? —Daru se da cuenta de que Seike desapareció—, pues estaba aquí hace un momento.
―Vale si tú lo dices —exclama Jenny encogiéndose de hombros.
—Oh no, esto es malo —protesta Sara levantando sus anteojos del suelo que ahora estaban destrozados—. Con el golpe mis anteojos se rompieron, no puedo ver bien sin ellos.
—?Qué hay de tus poderes? —dice Daru—. Los gatos tienen buena visión.
—No puedo mantener mis ojos de gato por mucho tiempo, cansa demasiado —dice Sara preocupada.
—Es como dijo el dragón... Lo de tenernun cuerpo resistente... —pensó para si mismo—. Fue por mi culpa que se rompieran así que te compraré unos nuevos —dice Daru con una sonrisa.
—No es necesario —exclama Sara algo nerviosa.
—No seas así Sara, Daru solo quiere ayudar —la interrumpe Jenny—, te prestaré los de mi mamá y ustedes podrán ir luego por la noche a comprar unos nuevos.
—Pero Jenny...—comenta Sara.
—Shhhh —la interrumpe de nuevo y le susurra al oído—, así podrán tener una cita jeje.
—E-está bien nos vemos por la noche —dice Sara sonrojada.
—Vaaale —comenta Daru sin entender muy bien su comportamiento.
Después de un rato de divertirse los tres, acaban finalmente las clases y cada uno va para su casa. En la noche Daru vistiendo un pantalón y pulover negro con una camisa blanca de cuadros de mangas cortas abierta mostrando su pulover, espera por Sara en un parque en el centro de la ciudad. Al rato de estar esperando llega Sara con vestido largo rosa y un bolso del mismo color enganchado al hombro, traía sus manos juntas frente a ella con un rostro apenado y nerviosa que hace que Daru quede deslumbrado al verla.
—Ya estoy aquí —dice mientras se acerca—. ?Te hice esperar mucho?
—No, no —responde Daru—, acabo de llegar, por cierto, te ves muy linda.
—G-gracias —dice sonrojada—, será mejor que vayamos ya, no quiero llegar muy tarde a mi casa.
― Vale, vámonos —afirma Daru.
Entre unos arbustos de allí cerca se podia escuchar un ruido como de algo moviendose, un gato salió de allí maullando, pero rápidamente fue atrapado por algo que lo arrastró, se podía ver una especie de baba verde pegajosa salir de las ramas y un suspiro de alguien en el interior de estas...

