-Gracias Alysa, me has salvado, otra vez- le dijo este levantándose caminando hacia el vampiro momificado.
-?Oye, que vas a hacer?- pregunto Yan notando que Jeno se mordía la mano y empezaba a soltar unas gotas de sangre.
-No es obvio, lo voy a revivir- respondió este dejando a todos con los ojos como platos y perplejos.
Tras caerle varias gotas de sangre en la garganta de la momia se escuchó como su corazón comenzaba a latir, ya que la sangre recorría un trayecto hasta ese órgano, de inmediato Jeno se abrió un poco más la herida para soltar algo más que unas gotas, enviando un ligero y delgado chorro pero fue suficiente porque de inmediato al cabo de unos segundos el vampiro salto alejándose del casta?o a una velocidad increíble.
-Veo, que te despiertas con energías vampiro- le dijo Jeno y se pudo notar como el rubio había vuelto a la normalidad, pero ahora se notaba muchos más musculoso y alto notándose grietas en sus vendas, ya que se expandieron, su piel se notaba hidratada y portaba una gran belleza en su rostro.
-Cuidado Jeno, puede ser peligroso es un vampiro- le dijo Delel y el casta?o lo miro de forma indiferente.
-No creo que esté bien que digas que una persona es mala solo por ser un vampiro, Alysa también lo es, aparte peleo con Galo, comprobaré si es peligroso o no, pero... que demonios es su peinado- le decía Jeno riéndose ligeramente del cabello de Deo notándolo el vampiro.
-?Es muy hermoso, tal y como un dios!- exclamo Alysa tapándose la boca de lo sorprendida que estaba.
-Si, sí, parece un monumento, lo que me pregunto si su color de pelo es natural, como mezclo dos colores, será algún tipo de pintura- decía el casta?o acercándose caminando al vampiro el cual fruncía ligeramente su ce?o a los comentarios de Jeno, -Mira, mira, ?como se hizo este peinado?, su pelo tiene forma de alas, esto es natural o de verdad son alas, puede volar, quiero saber- le decía el casta?o posicionándose detrás del rubio tocándole el cabello intrigado mientras la mirada de Deo se ensombrecía.
-Jeno verdad, disculpa puedes dejar de tocarme el cabello- le dijo Deo girando ligeramente su cabeza cruzando la mirada con el casta?o, -Perdón si te miro por encima del hombro, pero eres tan minúsculo como una polilla- repitió el rubio negando con su cabeza apartando la mirada del casta?o.
-?Eh?, perdón puedes repetir lo que dijiste, es que no tengo buen oído, depende de tu respuesta actual que decida si partirte la cara o no- le dijo Jeno adoptando un semblante de ira se?alándolo con su dedo, pero Deo se giró y tomo el dedo con su mano.
-Quieres escuchar lo que opino, pues eres un idiota, aparta- le dijo el vampiro de alas como cabello y lo movió echándole a un lado.
-Pero como ha movido a Jeno tan fácilmente como si fuera de tela, solo lo sostenía del dedo- decía Yan observando a ambos.
-??Me llamaste idiota maldito, escuche mal o me llamaste idiota?!- le preguntaba exaltado Jeno parándose justo al frente de este chocando ambos la mirada.
-Quizás debas lavarte los oídos idiota, aparta de mi camino- le repitió Deo nuevamente alzando su mentón mirándolo de forma altanera.
-Pero como alguien puede ser tan engreído maldito, odio a los tipos como tú, te he salvado la vida dos veces- le decía el casta?o rascándose el cabello alterado mientras que Deo observaba indiferente.
-Da gracias que no te rompí el dedo insecto, tómalo como agradecimiento por aquella ocasión, pero...- le decía el rubio y de pronto le se?alo con su dedo, -Si hubiera estado a mi máxima capacidad hubiera derrotado fácilmente a Galo, solo que este maldito cuerpo de vampiro requería de alimento seriamente.
-Es verdad, estuvo a punto de derrotarlo solamente que callo ante el hambre- decía Yan recordando aquel momento.
-Escúchame Jeno, tu haza?a de derrotar a Galo es innegable, pero...- le decía Deo, pero de pronto dejo de hablar estando este con los ojos cerrados y su cabeza recostada a su hombro.
-??Qué paso, que iba a decir?!- se preguntaba exaltado el casta?o abriéndole los ojos, pero su pupila únicamente daba vueltas.
-?Acaso, se durmió?- se preguntó Yan observándolo bien y luego se puso la mano en la frente, -No puede ser se durmió, quien puede dormirse mientras habla- repitió este, pero de pronto Deo golpeo el estómago de Jeno produciendo que retrocediera.
-Maldito, te dije que no me tocaras, maldición, me quede dormido cuando hablaba, que vulgar, debe ser por haber estado muerto tanto tiempo, aun mi cuerpo no tiene las energías que necesita- decía Deo negando con su cabeza, -Pero quien me puede culpar este tipo es tan aburrido y cabeza hueca que cualquiera se dormiría si tuviera que explicarle algo.
-Como te atrevés estúpido, pagaras esto- le decía el casta?o recomponiéndose del golpe y de pronto Deo volvió a quedarse dormido, -Maldición, solo me ignora, nunca me había enojado tanto con alguien- repitió él apretando su pu?o.
-Ah- dijo el rubio despertando de nuevo notándose somnoliento, -Escucha lo que te digo, es innegable que derrotaras a Galo, es una gran haza?a, pero no creas que por eso debo respetarte ni seguirte tu mentira acerca del hombre más fuerte del mundo, solamente eso hace que pierda el respeto por ti, mentiroso.
-Uh, hay te dio Jeno- le decía Yan tratando de ocultar su risa molestando al casta?o.
-De que lado estás amigo, eso nada más fue para calmar a la Esfinge, que sabía yo que seguirían mencionando eso ese tipo- respondía Jeno, pero noto que Deo caminaba hacia otro lado ignorándolo empezando este a rascarse la cabeza eufórico.
Deo camino hasta donde estaba Alysa y se agachó tomándola de la mano sonrojándose esta y este cruzo miradas con ella empezando a palpitar el corazón de esta muy fuerte por la tormenta que se desarrollaba en sus ojos.
-Gracias por haberme ayudado, sé que recuperaste a aquel pedazo de basura, eso produjo que yo volviera a la vida- le dijo este y le dio un beso en la mejilla empezando a temblarle la mandíbula a la ni?a de la emoción, -Nos vemos se?orita- le dijo este parándose empezando a caminar hacia otro lado.
-Es cierto Deo es tan guapo e imponente que Jeno parece un muchacho estúpido a su lado- decía Alysa molestando aun más al casta?o y ciertamente Deo tiene más porte de protagonista.
-No puede ser, me está haciendo quedar como un idiota, hasta el narrador lo apoya, lo voy a matar- decía Jeno y le lanzo un pu?etazo por la espalda al rubio, pero este se giró ligeramente y el pu?o paso de largo.
-Por favor, te crees que puedes...- decía Deo y observo la sonrisa del casta?o y noto que este le lanzaba una patada a la parte de detrás de su rodilla tumbándolo al suelo, pero en lo que caía Deo se movió hacia atrás cayendo encima del casta?o estando ambos en el suelo.
-Pero que estoy viendo- decía Alysa con las manos en su cara totalmente sonrojada, Deo estaba justo encima de Jeno estando los rostros de ambos muy cerca.
-Eres muy directo vampiro- decía el casta?o en un tono sensible apartando su mirada, provocando duda en el rubio y entonces tras una sonrisa maligna por parte de Jeno mientras un brillo aparecía en su mirada, este lo agarro con sus pies por la cintura y tomo la cabeza del rubio por la parte de debajo de su brazo hundiéndole la cara en el suelo, -Jajajá, ?qué pensabas?, te voy a partir la cara esa de don juan que tienes maldito, traga suelo- le decía el casta?o mientras se carcajeaba de una forma malvada.
El rubio hizo una fuerza descomunal notándose sus venas en los músculos y se levantó ligeramente cargando al casta?o dándose la vuelta quedándose ahora el casta?o encima de Deo y en eso el vampiro le lanza un pu?etazo que Jeno lo esquivo girando ligeramente su rostro y le mordió el antebrazo empezando a gritar el rubio de dolor.
-???Maldito, acaso eres un perro!!!- gritaba Deo y con su otra mano le mete dos de sus dedos en la nariz a Jeno intentando jalarlo provocándole un gran dolor tratando de separarlo de su brazo, pero sus dientes estaban aferrados.
-?Pero qué estoy viendo?- se preguntaba Yan viendo como estos dos peleaban de manera ridícula en una nube de polvo en el suelo tal y como lo harían unos ni?os mientras Alysa en su mente se estaba imaginando una escena súper romántica en la que ambos se veían muy bien parecidos y sonrojados.
Taken from Royal Road, this narrative should be reported if found on Amazon.
Los dos muchachos siguieron peleando girándose por el suelo hasta llegar al borde del acantilado cayéndose ambos por el precipicio, en ese momento las miradas de los dos se cruzaron totalmente perplejos mirándolos indiferente Yan, al caer al agua esta empezó a arrastrarlos por la corriente desapareciendo ambos de la vista de sus compa?eros.
-Me alegro de que Jeno, haya hecho nuevos amigos aparte de Yan- dijo Eleira portando una sonrisa dulce y el sátiro de cabellos claros abrió los ojos como platos.
-Obviamente... eso no es lo importante ahora- dijo este se?alando al acantilado, pero al parecer lo ignoraron.
Ambos jóvenes fueron arrastrados por la corriente, pero el vampiro se agarró de la pared rocosa enterrando sus poderosos dedos e impulsándose subió de un salto hasta el borde del acantilado con el casta?o agarrado de su pantorrilla cayendo al suelo mientras que el rubio aterrizo de pie.
-Maldito sarnoso, mira a donde me has traído- decía Deo logrando quitárselo del pie dando unos pasos hacia delante y adopto un semblante serio, -Ya veo, mi sangre está hirviendo, el pergamino está cerca- menciono este provocando duda en Jeno que lo observo confundido.
-?Qué pergamino?, ?de qué hablas?, Galo menciono algo de eso- le dijo el casta?o y Deo se giró a mirarle respondiéndole.
-Es un pergamino de mi antiguo reino, la Atlántida reino del dios del mar, fueron escritos por Poseidón antes de hundirse con su reino, yo pensaba que eso sería suficiente para eliminar de raíz el vampirismo, pero, no, parece que se expandió por más lugares y que partes de la Atlántida no se hundieron del todo, solo quedaron bajo tierra.
-?Así que, tu hogar?...- pregunto Jeno con una expresión seria parándose posándose al lado de Deo, -Galo menciono que no era el único en esta cripta, que tenía compa?ía que era muy fuerte y que despertaría tras su derrota.
-No importa quien sea, me haré con el pergamino, ellos tienen la verdad, solamente con ellos tengo una posibilidad de derrotar a los vampiros- dijo el rubio caminando unos pasos topándose con unas paredes que tenían diversas entradas, -?Un laberinto?...
-?Por qué quieres acabar con los vampiros, no eres uno de ellos?- le pregunto Jeno y Deo giro su rostro para observarlo.
-Yo fui transformado en contra de mi voluntad, acabaré con todos, acabaré con su líder- le exclamo Deo recordando al hombre de cabellos largos rojizos y de mirada azabache, -Se me seca la garganta al pensar en él- dijo el rubio y dándole la espalda al casta?o entro por una de las entradas del laberinto desapareciendo de la vista de Jeno.
-Me dejo tirado ese arrogante, Ah- decía el casta?o rascándose la cabeza fuertemente enojado para luego parar y observar el laberinto con un semblante serio, -Supongo que tendré que adentrarme en él- menciono este empezando a caminar donde las entradas tomando una distinta a la del rubio.
-Ten cuidado Jeno, me temo que aquí dentro hay un enemigo formidable- le dijo Equidna apareciendo detrás del, pero este continuo caminando decidido mientras tragaba saliva.
Jeno continuo avanzando por el laberinto notando los dise?os de las columnas de oricalco, tras doblar varias veces y seguir caminando llego hasta una zona que tenía un anillo central en el suelo, Jeno se acercó y noto que en este estaba posicionada una estatua, era la figura de un hombre enorme y musculoso, se encontraba arrodillado y su cabeza era inhumana, era la de un toro de enormes cuernos.
-?Waaa, que es esto, quiero saber, quiero saber, quiero saber?- decía el casta?o dándole vueltas a la estatua observándola detalladamente.
-Al parecer llegamos a la zona central del laberinto, parece que seguimos bien el camino, lo cual es inesperado- decía Equidna con una gotita de sudor en la sien observando a Jeno, -Por su aspecto parece el Minotauro, el monstruo que estaba encerrado en el Laberinto de Creta y fue asesinado por Teseo.
-Mm, Equidna, se me acaba de venir un pensamiento a la cabeza- le decía Jeno girándose hacia ella dándole la espalda a la estatua notándose como sus ojos empezaban a brillar como unas llamas intensas, -Y sí...- le decía el casta?o, pero fue golpeado por el costado del abdomen enviándolo a volar contra una pared empezando este a escupir sangre.
Un fuerte rugido azotó la sala notándose que la estatua se había movido y que su piel de piedra se agrietó destrozándose por completo dejando ver al agresor, Jeno lo miro bien mientras se levantaba tambaleándose agarrándose el lugar golpeado, la bestia era de gran estatura doblando el tama?o del casta?o, tenía una constitución musculosa y muy tonificada, tenía mucho pelaje en varias zonas de su cuerpo como sus pantorrillas y entrepierna que eran aparentemente humano, sus u?as eran largas y negras como si nunca las hubiera tocado, sus extremidades estaban llenas de suciedad como de una mezcla de sangre seca y polvo, en su espalda baja tiene una cola de res, su pecho está cubierto de pelo cubriéndole hasta sus anchos hombros y por todo su jorobado lomo de toro, su cabeza era igual a la del animal mencionado teniendo la boca manchada de sangre seca notándose sus dientes filosos, sus ojos estaban en llamas y tenía unos enormes cuernos curvos.
-Es un poco tonto preguntar, pero, ?ese es el minotauro?- pregunto Jeno y la mujer serpiente a su lado le asintió, -Ya veo- afirmo este y entonces la bestia se abalanzó a embestirlo con sus cuernos dando un salto este agarrándose del borde de estos impulsándose para pasar por encima del hombre bestia estrellándose este contra la pared mientras que Jeno aterrizaba de manera suave en el suelo.
-Por suerte solo es una bestia salvaje, no puede comparar su fuerza bruta con mis estrategias- decía Jeno jactándose de su inteligencia y entonces noto como escombros de la pared empezaban a caer teniendo que esquivarlos este rápidamente, -Están cayendo escombros de forma inesperada porque él se estrelló, acaso...- se decía a sí mismo Jeno adoptando un semblante serio mientras esquivaba los escombros, pero en un momento el Minotauro lo tomo por el cuello.
-Conque el hombre más fuerte del mundo, bah, solamente son habladurías- hablo el hombre toro abriendo el casta?o los ojos como platos.
-Lo supuse, eres más inteligente de lo que cuenta la leyenda- menciono Jeno y el minotauro aumento la presión de su mano respondiendo.
-Mi nombre es Asterion, no te creas superior humano, ahora serás mi comida, ahora soy más fuerte que nunca- le decía el minotauro mientras Jeno fruncía el ce?o.
-Está bien me atrapaste, te subestimé, no pasará de nuevo, por cierto, tienes muy mal olor en la boca- le dijo Jeno apretando los dientes y mostrando su furia en su última frase, ya que el monstruo estaba abriendo su boca para empezar a comérselo, -Equidna sal de mi sombra y dame la fuerza- decía el mismo en voz baja mientras que sus ojos parecían los de una serpiente y de pronto se escuchó un fuerte estruendo cayendo varios escombros porque se rompió una pared.
-?Qué demonios?- se preguntó Asterion sorprendido y en su espalda fueron clavadas varias flechas que lo hicieron sangrar tanto por la herida como por la boca y callo al suelo aplastando al casta?o.
-Te acabo de salvar la vida, peque?o Jeno, ahora me debes un favor- le dijo Deo de forma altanera apareciendo entre los escombros sacudiéndose el polvo mientras que sus nudillos que se veían destrozados se curaban.
-???Maldito!!!- gritaba Jeno y de pronto el minotauro salió volando estrellándose contra una pared siendo responsable el casta?o que había caído debajo del, enviándolo lejos con una palmada.
Jeno empezó a caminar hacia Deo mostrándose con un semblante de cólera, sus músculos estaban tensados y marcados por venas al igual que su frente que tenía el ce?o fruncido, su piel tenía un tono rojizo y al exhalar este expulso vapor notando el rubio que su piel también lo expulsaba, como si estuviera ardiendo.
-Es un efecto de los poderes del vientre de dragona, es distinto al de los cabellos que mostró antes- le decía Artemisa apareciendo a las espaldas de Deo observando como la mujer serpiente hacia lo mismo detrás de Jeno.
El minotauro se levantó entre los escombros observando a ambos jóvenes con sus ojos llameantes, este empezó a caminar hacia Deo, mientras que el rubio noto que Jeno hacia lo mismo.
-?Jeno, sabes que debemos unirnos para detener a esa bestia?- le pregunto de forma altanera el vampiro justo cuando el casta?o se paró justo al frente del.
-Por supuesto, trabajo en equipo- le respondió Jeno que tenía sus pupilas perdidas y los ojos en blanco tomando al rubio por su tobillo levantándolo en peso y cuando el Minotauro intento embestirlos Jeno utilizo a Deo de escudo atravesándole el pecho un cuerno, -Espléndido Deo, que gran equipo- dijo este mismo enviando una patada frontal al pecho del hombre bestia que lo envió lejos sacando del impulso el cuerno del cuerpo de Deo cayendo este de rodillas con la mirada sombría mientras se regeneraba.
Asterion volvió a levantarse y abalanzándose sobre estos apuntaba a asestar un golpe, pero en ese instante Deo golpeo a sus espaldas la entrepierna de Jeno produciéndole un gran dolor haciendo que se arrodillara y al hacerlo los pies del minotauro chocaron con él desestabilizándose esquivando así el golpe del hombre bestia el rubio girando ligeramente su cabeza, en un momento el casta?o se levantó y su cabeza choco con el mentón de Asterion enviándolo hacia atrás volviendo a agacharse Jeno agarrándose la cabeza del dolor, mientras la bestia se tambaleaba hacia detrás, Deo apareció a sus espaldas y le golpeo la quijada cayendo al suelo este para después el vampiro aplastarle las costillas de una patada que le dio en el suelo.
-No te levantes maldito, jamás podrías derrotar tan buen equipo, apuesto a que Jeno diría lo mismo- le decía Deo haciendo presión con su pie en la actual herida mientras este escupía sangre.
-Maldito seas Deo, esto no te lo puedo perdonar, pensaba que serías un tipo interesante, pero eres muy irritante, te voy a matar- le dijo Jeno y de pronto se lanzó a atacar a Deo, pero este levanto al minotauro del suelo y lo uso como escudo.
Jeno impacto en el cráneo del minotauro dos patadas que dio girando su cuerpo en totalidad, al poner los pies en el suelo le golpeo de forma ascendente con su pu?o el mentón quebrándoselo para después impactarle una patada muy alta en el mismo lugar, luego Deo dejo caer al monstruo al suelo.
-?Ya estás más calmado?- le pregunto Deo mientras se alejaba de la bestia destrozada y se posaba frente al casta?o, -Jeno- le volvió a decir adoptando una mirada altanera.
-Eres muy engreído, no puedo más, no pararé hasta destrozarte la cara- le dijo el casta?o y ambos notaron que Asterion se levantaba.
-???Maldito mortales, os aplastaré, no les quedará ningún hueso sano!!!- les grito el minotauro intentando estocar con su cornamenta a Jeno, pero este se giró donde él expulsando mucho vapor de su piel rojiza.
-Eso será por ti- le respondió el casta?o y de inmediato una tormenta de pu?etazos intercepto a Asterion escuchándose como sus huesos se rompían, la velocidad de los pu?os del casta?o era demasiada, tanto que parecía que tenía miles y mientras más golpeaba más vapor expulsaba pareciendo su cuerpo al de un artefacto de muchos a?os, demasiados en el futuro, una locomotora sería la comparación exacta, al lanzar el último golpe Jeno envió a la bestia contra el vampiro rubio.
-???Aparta!!!- grito este interceptando al hombre toro con un golpe del borde de su mano partiéndole un cuerno y el cuello enviándolo contra una pared.
Mientras retumbaba otra pared que era destrozada lloviendo escombros ambos jóvenes se observaban inmutables mientras cruzaban sus miradas, dentro de nada estos dos iban a comenzar su lucha.
Continuara...

